miércoles, 1 de abril de 2020

La sinfonía de la depresión: The Chosen Pessimist


"The Chosen Pessimist" es una canción que forma parte del disco A Sense of Purpose, publicado en 2008 por la banda sueca In Flames. Una composición de 8 minutos que al igual que una obra teatral aparenta estar dividida en varios actos, los cuales parecen representar la travesía de un hombre por la depresión. La perfección en su estructura, su conmovedora letra y la fastuosa interpretación de ella por parte de su vocalista Anders Fridén la han convertido en una pieza de culto muy especial para mí. A las razones expuestas anteriormente debo añadir una anécdota personal con ellos y es que tuve la oportunidad de conocer fugazmente a los miembros de In Flames en 2015. Entre las miles de preguntas que podría hacerles, lo único que se me ocurrió decirles en aquel momento fue si tocarían esta pieza, ya que no solía formar parte de su repertorio. Fridén me contestó de forma dubitativa y sin demasiado convencimiento que todavía no habían decidido el "setlist", por lo que me despedí de ellos con la certeza de que no podría disfrutar esta sinfonía en directo. Para mi sorpresa, los de Göteborg la acabaron tocando. Durante años he tenido la idea de dedicarle un artículo con mis deducciones acerca de ella y he considerado que éste era el momento preciso.
Vivimos en una época en la que los problemas mentales se han convertido en una de las mayores lacras de esta sociedad. La depresión se apodera de tu cabeza, te abrasa en su infierno, quema a todo el que te rodea, te sumerge en lo más profundo hasta borrar una gran parte de tu ser y convierte cada día de tu vida en una odisea. Aunque cada persona la sufre de diferente forma, podríamos hablar de varias fases por las que cada individuo suele pasar. Intentaremos encontrar cada fase dentro de esta canción.
"The Chosen Pessimist" comienza con unos acordes que se repiten en bucle durante casi un minuto y medio, el silencio de la depresión. Nuestra mente comienza a sufrir y los mismos pensamientos negativos se repiten una y otra vez. Una profunda pena comienza a invadirnos de la misma forma que una triste melodía de guitarra es añadida sobre los recurrentes acordes que nos habían acompañado desde el inicio. Ésta podría ser la primera fase, en la que la tristeza se une a los tormentos que nos asolan, generando en nosotros una sensación de incapacidad que sufriremos en silencio.
Tras dos minutos largos, la voz se abre paso con los siguientes versos: "Dime de qué lado estoy, aproximándome constantemente al fracaso. Entre el amor y el odio, ¿qué camino sigo? ¿Cómo puedo mantener balanceada esta carrera? Ven fe, estoy muriendo lentamente..." Las dudas comienzan a apoderarse de nuestros pensamientos. No sabemos por qué nos ha tocado a nosotros, no sabemos que camino tomar y nuestras esperanzas se desvanecen. "De muchas maneras soy la carga que nos separa de la luz, de muchas maneras eres el halo que mantiene vivo mi espíritu. Tentación... ¿Desempeño la parte buena o la mala? Conmigo has evocado a la oscuridad. Borra mi libre albedrío y mírame cicatrizar."  Empezamos a perder toda la confianza en nosotros mismos y nos sentimos un lastre para nuestros seres queridos, ellos nos mantienen vivos mientras nosotros les consumimos sus energías. Aquí habríamos pasado la segunda fase, en donde la duda y la falta de confianza nos hace pensar que somos un estorbo y estamos arrastrando a nuestro pozo a las personas más cercanas. Creemos que el mundo estaría mejor sin nuestra presencia.
Una breve introducción da paso a la explosión instrumental de la canción, normalmente acompañada en los directos por un desgarrador grito. La rabia se ha apoderado de nosotros, es injusto que la depresión nos ataque de una forma tan implacable y explotamos. La tercera fase, breve pero intensa, hace acto de presencia y la tristeza es relevada momentáneamente por la ira.
Después del estruendo, todo vuelve a la falsa calma inicial. Los repetitivos acordes regresan y tras ellos llegan de nuevo las estrofas que habían abierto la canción. La cuarta fase no es más que la transitoria recaída en la primera y la segunda. La intensa ira desatada anteriormente nos lleva una vez más a la duda y la tristeza antes de dar el siguiente paso.
Han pasado más de 6 minutos hasta que el estribillo de la obra irrumpe de forma estruendosa. "Entretenido por las pruebas y los tormentos. Si sobrevivo volaré de aquí, pero como el pesimista elegido." Hemos estado sufriendo durante mucho tiempo hasta que decidimos pasar a la acción. Sabemos que vencer a este monstruo será una labor dura, de la misma forma que también sabemos que si conseguimos triunfar lo haremos transformándonos como persona. Nunca nada volverá a ser igual. Ésta es la quinta y definitiva fase, la batalla final contra nuestros demonios. Muchos saldrán victoriosos de la guerra, pero desgraciadamente alguno se quedará en el camino. "¡Gravé mi nombre en piedra!" Luego de estos gritos, la voz se apaga y los instrumentos ponen fin a la canción con una suave melodía de fondo que parece transportarnos a otro lugar. Estos versos finales y el pesaroso remate instrumental me hacen pensar que el protagonista de nuestra historia no fue capaz de superar la contienda, aunque ésa es una interpretación muy personal. 
La depresión es una enfermedad para la que no se destinan todos los medios necesarios y todavía a estas alturas continúa siendo estigmatizada. Aunque ha progresado ligeramente la forma en que se trata socialmente a las personas que sufren problemas psicológicos en las últimas décadas, en muchas ocasiones se les sigue juzgando por algo que ellos no han elegido y por lo que llegan a sufrir hasta límites insospechados. 

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